Website dedicado a proporcionar información y recursos a quienes han tenido la responsabilidad y la valentía suficientes para objetar a la imposición de la asignatura Educación para la ciudadanía.
CC. Autónomas
Opinión
Suscripción al Boletín
Si desea recibir el Boletín de Objetores.org en su correo electrónico, puede darse de alta:
¡Recomiéndenos!
Canales News RSS
Novedades sobre la objeción de conciencia frente a Educación para la Ciudadanía
> El onanismo y la consejera
[ 16-11-2009 ] ABC, Pág. : ACR014, Mon, 16/11/2009
Antonio Muñoz
LA Junta ha saltado del salón a la alcoba de nuestros hogares como ese vecino pesado cuya único entretenimiento es cohabitar con todo el bloque. Primero, nos marcó la ruta de la educación de nuestros hijos con la mal llamada Educación para la Ciudadanía. Nos dijo, a los que somos padres y los que están en capilla, que los valores en los que nos formaron nuestros progenitores han caído en desuso como las hojas caducas; que principios como la autoridad, el respeto a los mayores y a las raíces enrocan a la sociedad en el atavismo. Nos impuso —¡ahí va una de tolerancia!— la obligación de instruir a los infantes en los nuevos mandamientos de la Alianza de las Civilizaciones y condenó al obstracismo a los que se han quitado la bota del cuello. «O pasas por el aro, o tu hijo será un proscrito». Luego la tomó con los sexos y lanzó un ultimátum a los centros educativos que segregan a alumnos y alumnas. «O se convierten en mixtos o se acabaron las ayudas». ¿Y los padres que libremente han elegido este modelo para la eduación de sus hijos? ¿No cuentan? Ese intrusismo en los derechos de los padres no se ha quedado en las mesas de estudio. El mangoneo de la Junta en nuestra privacidad alcanza hasta el dormitorio o el cuarto de baño, según el gusto de cada cual. Resulta que el Gobierno andaluz está pensando en guiar nuestras manos hacia el placer. Tomando como referencia una campaña de su par en Extremadura, la consejera de Igualdad, Micaela Navarro, quiere gastarse los cuartos de las depauperadas arcas autonómicas en pagar una guía para aprender a gozar mejor del sexo de cada uno. En román paladino, consejos sobre cómo masturbarse sin que quedar aplastados por la moralina. ¿Será que los andaluces y andaluzas no se valen por sí mismos y precisan de un vademécum de prácticas onanistas? Así de cerril verá la Junta a la sociedad, que se siente en la obligación de decirle «¡mastúrbese, hombre, que se lo pasa bien, es gratis, no tiene contraindicaciones y si lo hace mal, eso queda entre usted y su sexo! No creo que ni la consejera esté pensando en hacer más felices a los andaluces entreteniendo sus manos. Más bien, lo que pretende es despistar el intelecto en discusiones estériles como ésta. Y les aventuro que polémica habrá, como cuando se propuso el cambio de sexo gratis o la más reciente ley de discriminación positiva de los transexuales, ergo dar trabajo antes a una persona que nació con el sexo equivocado que a otra que no lo es. ¿Y luego se rasgan las vestiduras porque hay colegios que diferencian en el sexo?
[ Volver ]