Domingo, 9 de octubre de 2011

20-N: Propuestas educativas para la libertad

20-N: Propuestas educativas para la libertad Profesionales por la Ética ha elaborado un breve pero completo documento que titula “PRINCIPIOS Y PROPUESTAS PARA UNA EDUCACIÓN EN LIBERTAD”.

Por otra parte, Mariano Bailly-Baillière Torres-Pardo, portavoz de Objetores.org ha realizado una declaraciones matizando algunas de las propuestas educativas que se han puesto sobre la mesa en los últimos días: “Los padres objetores sólo vamos a admitir una educación que no imponga ideología”.

La Educación Sexual sigue asaltando las escuelas sin el permiso de los padres

Clases de sexo a los 12 años y sin permiso paterno Un estudio realizado por Madrid Educa en Libertad revela que la educación sexual a base de talleres promovidos por colectivos LGTB sigue incrementando su presencia en los colegios, sean de titularidad pública o sean concertados.

Más aún: la gran mayoría de los padres desconoce no solo la temática que les imparten, sino el mismo hecho de que su hijo recibe orientación sexual en su centro.

Tanto Objetores.org como CONCAPA han rechazado estas prácticas que conculcan el derecho de los padres a educar moralmente a sus hijos.

Artículos de opinión destacados

María Menéndez:
¿Sigue habiendo objetores a Educación para la Ciudadania?
Ya no necesito razones para seguir empeñada en la objeción a Educación para la Ciudadania, ya tengo los frutos para seguir adelante.

Consuelo Martínez Priego:
Los padres deciden
Si toda tarea educativa es capital para el futuro del niño, aquella que trata sobre la capacidad de amar, habrá de ser objeto de especial atención por parte de los padres. De ahí nace la importancia de la educación afectivo-sexual, y también de ahí nace el innegable derecho de los padres a conocer y decidir qué van a enseñar a sus hijos.

Mónica Mullor:
El éxito finlandés: eficacia y cultura del deber
Finalmente, debemos hacer notar un elemento de mayor amplitud y complejidad. No cabe duda de que los resultados mediocres de los alumnos españoles en informes como los PISA hunden sus raíces en el entramado cultural que se ha desarrollado en las últimas décadas: la cultura del poco esfuerzo. En Finlandia, por el contrario, sigue rigiendo la cultura del deber.