¿Serán capaces de hacer algo además de subir impuestos?
Jorge Soley
Por el momento, EpC sigue en el limbo
No es que me hiciera muchas ilusiones. Sabía que a lo máximo que se podía aspirar con el gobierno del Partido Popular en materia de aborto era regresar a la antigua ley (con la esperanza de que alguien la hiciera cumplir finalmente) y que no habría valentía política para derogar la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo. Pero, la verdad, pensaba que al menos derogarían Educación para la Ciudadnía: una asignatura adoctrinadora que, además, nadie apoya (más allá de cuatro doctrinarios). Los padres de familia estarían encantados si la hora dedicada a EpC se dedicase a lengua o matemáticas, asignaturas básicas en las que nuestras carencias son evidentes, como lo demuestra una y otra vez el Informe Pisa. Se trataba pues de una medida sencilla, recogida en el programa electoral y sin casi oposición social.
Pues ni así. Tras la anunciada abolición por parte del misnitro Wert, se reculó hacia la modificación (condenando a nuestros hijos a perder una hora semanal) y ahora nos hemos instalado en el limbo de la indefinición. Eso es lo que explica Javier Algarra en su artículo Vigencia de un proyecto totalitario.
La celeridad con que este gobierno socava a la clase media y trabajadora de este país se convierte en parsimonia cuando se trata de otros asuntos. En lo que sí parece haber una línea clara de conducta es en el incumplimiento del programa electoral. ¿Realmente no serán capaces ni tan siquiera de eliminar tan nefasta asignatura?
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Las reválidas son el único elemento democratizador posible. Sólo un examen “de control” permititá dilucidar dónde y cuándo se produce el fracaso. La tan manida leyenda de que la Educación Concertada “regala” las notas, podrá ser sometida a juicio. El fracaso se medirá en una línea del tiempo, porque…¿es acertado dictaminar que la Escuela que alcanza mejores puntuaciones en selectividad es la mejor? ¿Y
Las reválidas son el único elemento democratizador posible. Sólo un examen “de control” permititá dilucidar dónde y cuándo se produce el fracaso. La tan manida leyenda de que la Educación Concertada “regala” las notas, podrá ser sometida a juicio. El fracaso se medirá en una línea del tiempo, porque…¿es acertado dictaminar que la Escuela que alcanza mejores puntuaciones en selectividad es la mejor? ¿Y, si esa escuela dejó atrás al 60% de los alumnos que comenzaron la enseñanza? ¿Quién mide su fracaso?
La mejor escuela será la que consiga que la mayoría de los que comenzaron Primaria, obtengan la Secundaria y obtengan titulaciones postobligatorias e incluso,titulaciones universitarias de excelencia.